El Gobierno aprueba la Hoja de Ruta para la gestión sostenible de las materias primas minerales

El Consejo de Ministros, a petición del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), ha aprobado este martes 30 de agosto de 2022 la “Hoja de Ruta para la gestión sostenible de las materias primas minerales. Según se afirma desde el Ministerio, la Hoja otorga prioridad a la eficiencia y la economía circular, incluye 46 medidas para que España aproveche sus recursos autóctonos de un modo más sostenible y maximiza los beneficios económicos y sociales a lo largo de toda la cadena de valor industrial.
La Hoja de Ruta se alinea con las políticas europeas sobre materias primas –como el Plan de Acción de Materias Primas Fundamentales o el reciente REPowerEU–, y con herramientas nacionales, como la Estrategia de Seguridad Nacional aprobada el pasado mes de febrero o la Estrategia de Descarbonización a Largo Plazo 2050. Considerando las directrices europeas y nacionales y la base socioeconómica existente, la Hoja de Ruta establece una estrategia de país que se articula alrededor de tres principios:

  1. eficiencia, para reducir el consumo de materias primas;
  2. circularidad, para incrementar el aprovechamiento de materias primas secundarias;
  3. sostenibilidad, de modo que la actividad extractiva se desarrolle empleando las mejores técnicas disponibles.

La Hoja de Ruta contempla cuatro orientaciones estratégicas.

  1. En primer lugar, busca la eficiencia y la economía circular en las cadenas de valor del suministro de materias primas minerales, integrando y concretando para la industria extractiva los objetivos y líneas de actuación de la Estrategia España Circular 2030.
  2. En segundo lugar, plantea una oportunidad para impulsar y consolidar la gestión sostenible de las materias primas minerales en la industria extractiva española.
  3. En tercer lugar, pone el foco en garantizar la seguridad de suministro y el cumplimiento de los requisitos medioambientales, geoestratégicos y de justicia social en la importación de materias primas minerales.
  4. Y en cuarto y último lugar, la Hoja de Ruta fomentará la industria de materias primas minerales de carácter estratégico para la transición energética y digital, por su empleo masivo en la implantación de energías renovables, baterías para vehículos eléctricos o almacenamiento a medio y largo plazo de energía, alineándose con las políticas europeas de acceso a los recursos y sostenibilidad.

La Hoja de Ruta incluye 46 líneas de actuación que se clasifican según dos variables, su naturaleza y su adecuación a alguna de las cuatro orientaciones estratégicas. A grandes rasgos, son las siguientes:

  1. Instrumentos regulatorios para un nuevo marco normativo del sector. Incluyen la revisión de la normativa minera para su alineamiento con la economía circular, el aseguramiento de la protección ambiental y el impulso a la restauración con las mejores técnicas disponibles, así como la búsqueda de un mecanismo de transparencia y trazabilidad del origen de las materias primas minerales que se importen al territorio español y la revisión de la normativa minero-industrial para el fomento de proyectos integrales de cadenas de valor de estratégicas.
  2. Instrumentos sectoriales. A través de acciones concretas sobre escombreras, nuevos usos de huecos mineros o restauración de instalaciones de residuos mineros abandonadas, se potenciará la circularidad del sector. En paralelo se desarrollarán herramientas para la gestión de la biodiversidad y se impulsará el desarrollo de políticas de buen gobierno, ética, transparencia y cumplimiento normativo en el sector. Dentro de las acciones sectoriales, destaca el compromiso de elaborar y actualizar periódicamente un listado de materias primas minerales estratégicas para la transición energética y digital.
  3. Instrumentos transversales. Se incluyen acciones de apoyo a una industria transformadora más eficiente y sostenible, el análisis de la huella de carbono de la cadena de valor (en especial, en las importaciones), un plan específico para maximizar la contribución sectorial a los Objetivos de Desarrollo Sostenible, así como el fomento de la participación ciudadana y de las entidades locales.
  4. Impulso a la I+D+i. Como elemento de transformación esencial para conseguir el cambio de modelo económico, se incluyen líneas de acción concretas para fomentar la investigación en materia de circularidad, digitalización y eficiencia en el proceso de primera transformación, en sistemas de trazabilidad o sobre proyectos innovadores integrales sobre la cadena de valor.

La Hoja de Ruta ha contado con una relevante participación social, primero con una consulta pública previa, que se celebró entre octubre y noviembre de 2020 y recibió 945 respuestas válidas, y después sometiendo la propuesta original del MITECO a un proceso de información pública, celebrado entre los pasados meses de marzo y abril, que recibió 1.070 respuestas válidas.

Ponencia de Alicia Valero en las jornadas de divulgación científica La Palma

El área de de Cambio Climático del Cabildo de La Palma organizó las “I Jornadas de divulgación científica sobre cambio climático, crisis ecosocial y reconstrucción de La Palma”. Estas jornadas tuvieron lugar entre los días 15 y 16 de julio en la plaza Juan Pablo II de Los Llanos de Aridane, y contaron con la participación de un destacado grupo de científicos y divulgadores especializados en estas materias, procedentes del mundo universitario y de la investigación. Participaron expertos como Antonio Turiel, Carlos Taibo, Antonio Aretxabala, Ferran Puig Vilar, Fernando Valladares y Marta Rivera.

En el marco de estas jornadas participó Alicia Valero, investigadora del Grupo de Ecología Industrial del Instituto CIRCE, con su ponencia titulada “Transitando hacia Thanatia. Límites minerales de la transición ecológica”.  En esta ponencia que tuvo lugar el lunes 15 de julio, Alicia Valero presentó los resultados de las investigaciones sobre la aplicación de la termodinámica para evaluar el capital mineral de la Tierra, en las que lleva trabajando más de 15 años y por las cuales ha recibido cuatro reconocimientos internacionales.

La ponencia completa puede visualizarse en el siguiente enlace

El Gobierno de Aragón convoca subvenciones para proyectos empresariales que incluyan desarrollo experimental o investigación industrial en economía circular

Tras el impulso de la Estrategia “Aragón Circular”, firmada el 30 de enero de 2020 por el Gobierno de Aragón, el pasado 18 de julio se publicó en el Boletín Oficial de Aragón la ORDEN EPE/1079/2022, por la que se convocan subvenciones para realizar en Aragón proyectos empresariales que incluyan desarrollo experimental y/o investigación industrial en economía circular.

Estas subvenciones tienen como objetivo fomentar el desarrollo e investigación industrial, impulsando así un modelo económico sostenible y mejorar la competitividad de la economía aragonesa. Las actividades subvencionables de estos proyectos serán aquellas que se encuentren dentro de los siguientes ámbitos:

  • Ecodiseño de procesos y productos que promueva una mayor eficiencia de los recursos materiales a lo largo del ciclo de vida del producto, incluyendo la reutilización del producto o partes del mismo.
  • Reciclado de materiales u otras formas de valorización material de subproductos o residuos. Nuevas aplicaciones de materiales reciclados.
  • Simbiosis industrial que promueva la eficiencia en el uso de residuos y subproductos.
  • Nuevos procesos, tecnologías o materiales que contribuyan a la valorización de residuos que actualmente no se están valorizando.

Podrán ser beneficiarias de las subvenciones las empresas y organismos de investigación y difusión de conocimientos establecidos en la Comunidad Autónoma de Aragón. Las actuaciones subvencionables deberán tener una duración mínima de 12 meses, debiendo concluir en todo caso con anterioridad al 30 de septiembre de 2024.

Los proyectos presentados se valorarán según los criterios de excelencia científico-técnica del proyecto, calidad y eficiencia de la implementación del proyecto, e impacto de la explotación del proyecto.

Esta convocatoria está dotada con un presupuesto de cuatro millones de euros, los cuales se repartirán entre 2022 y 2024. La cuantía máxima subvencionable según el tipo de proyecto será la siguiente:

  • Proyectos de desarrollo experimental: 250.000 € – Siendo la parte subvencionable un 25% del presupuesto total del proyecto
  • Proyectos de investigación industrial: 325.000 € – Siendo la parte subvencionable un 50% del presupuesto total del proyecto

La solicitud y documentación complementaria se presentará a través de la Sede electrónica de la Administración Pública de Aragón accesible en url: https://aragon.es/tramites/ayudas-desarrollo-experimental-economia-circular-2022

El plazo para presentar un proyecto a esta convocatoria de subvención será entre el 19 de julio y el 8 de agosto.

Los ingenieros de Cambridge inventan el primer cemento del mundo con cero emisiones

Tres ingenieros de Cambridge, el Dr. Cyrille Dunant, la Dra. Pippa Horton y el profesor Julian Allwood, han presentado una patente y han recibido nuevos fondos de investigación por su invención de la primera ruta sin emisiones del mundo para reciclar el cemento Portland.

Sustituir el cemento actual es uno de los retos más difíciles en el camino hacia un clima seguro con cero emisiones. Hay muchas opciones para fabricar cemento con emisiones reducidas, basadas principalmente en la mezcla de nuevo cemento reactivo (clinker) con otros materiales complementarios. Sin embargo, hasta ahora no era posible fabricar el componente reactivo del cemento sin emisiones. El nuevo invento lo consigue por primera vez dentro de los parámetros de los procesos industriales establecidos.

El inventor Cyrille Dunant se inspiró en el Cemento Eléctrico Cambridge cuando observó que la química del cemento usado es prácticamente idéntica a la del flujo de cal utilizado en los procesos convencionales de reciclaje del acero. Así, el nuevo cemento se fabrica en un bucle virtuoso de reciclaje, que no sólo elimina las emisiones de la producción de cemento, sino que también ahorra materias primas, e incluso reduce las emisiones necesarias para fabricar el fundente de cal.

El nuevo proceso comienza con los residuos de hormigón procedentes de la demolición de edificios antiguos. Se tritura para separar las piedras y la arena que forman el hormigón de la mezcla de polvo de cemento y agua que los une. El antiguo polvo de cemento se utiliza entonces en lugar del fundente de cal en el reciclaje del acero. Cuando el acero se funde, el fundente forma una escoria que flota sobre el acero líquido, para protegerlo del oxígeno del aire. Una vez extraído el acero reciclado, la escoria líquida se enfría rápidamente en el aire y se tritura hasta obtener un polvo prácticamente idéntico al clinker que constituye la base del nuevo cemento Portland. El equipo de Cambridge ha realizado pruebas a escala piloto de este nuevo proceso de reciclaje combinado, y los resultados muestran que tiene la composición química de un clinker fabricado con el proceso actual.

El nuevo cemento se ha inventado en el marco del gran programa multiuniversitario UK FIRES del Reino Unido, dirigido por el profesor Allwood, cuyo objetivo es posibilitar una rápida transición a las emisiones cero basada en el uso de las tecnologías actuales de forma diferente, en lugar de esperar a las nuevas tecnologías energéticas del hidrógeno y el almacenamiento de carbono. La invención del cemento ha sido recompensada con una nueva subvención de investigación de 1,7 millones de libras del EPSRC, que permitirá a los inventores colaborar con el Dr. Zushu Li, de la Universidad de Warwick, y el Dr. Rupert Myers, del Imperial College, para revelar la ciencia subyacente al nuevo proceso. La nueva subvención financiará a un equipo adicional de investigadores para que estudien la gama de residuos de hormigón que pueden transformarse en Cambridge Electric Cement, evalúen cómo interactúa el proceso con la fabricación de acero y confirmen el rendimiento del material resultante.

El profesor Allwood ha declarado: «Si el Cambridge Electric Cement está a la altura de lo que ha demostrado en las primeras pruebas de laboratorio, podría ser un punto de inflexión en el camino hacia un clima futuro seguro. Combinando el reciclaje de acero y cemento en un único proceso alimentado por electricidad renovable, se podría asegurar el suministro de los materiales básicos de construcción para apoyar la infraestructura de un mundo con cero emisiones y permitir el desarrollo económico donde más se necesita».

Noticia original publicada en la web del Departamento de Ingeniería de la Universidad de Cambridge

Acto para visibilizar las 84 Cátedras de la Universidad de Zaragoza

El pasado miércoles 27 de abril tuvo lugar en el Paraninfo un evento para reconocer y visibilizar la colaboración en las 84 Cátedras institucionales y de empresas con la Universidad de Zaragoza. El rector José Antonio Mayoral reivindicó cómo la Universidad de Zaragoza ha sido una de las más rápidas en abrirse a las empresas, teniendo el número más elevado de este tipo de cátedras en el panorama universitario español. Así fue señalado también por María Jesús Lorente, presidenta del Cepyme de Zaragoza, quien aseguró que en los últimos años se han dando grandes pasos en favor de un acercamiento entre universidad y empresas.

De las 84 Cátedras existentes en la Universidad de Zaragoza, 16 han sido creadas en el último año. Esto da una muestra del dinamismo con el que se está avanzando en esta dirección. La actividad de estas Cátedras incluye diversas tareas de docencia, proyectos y asesoramiento en investigación y desarrollo, celebración de cursos y jornadas, y otras actividades como premios y publicaciones. Arturo Aliaga, vicepresidente y consejero de Industria del Gobierno de Aragón destacó la contribución de estos espacios al buen funcionamiento de la “triple hélice”: la colaboración entre Universidad, empresas e instituciones.

La Cátedra CEMEX de Sostenibilidad se creó en 2008 y es una muestra de esta valiosa colaboración. Con sede en el Instituto Universitario de Investigación Mixto CIRCE, su eje central es el estudio de la valorización energética y de residuos. Las actividades realizadas se centran también en cuestiones como la información y concienciación sobre valorización energética, favorecer una valoración positiva de las técnicas de simbiosis industrial de la actividad cementera y difundir buenas prácticas y casos de éxito en materia de economía circular a través de diferentes herramientas comunicativas.

La simbiosis municipal-industrial: el eslabón necesario para la circularidad. El caso de la ciudad de Zaragoza

El pasado martes 22 de marzo tuvieron lugar unas jornadas sobre economía circular en el CaixaForum de Zaragoza tituladas «La simbiosis municipal-industrial: el eslabón necesario para la circularidad. El caso de la ciudad de Zaragoza» a las que asistieron en torno a 100 personas. En ellas participó Jorge Azcón, alcalde de Zaragoza, así como responsables de diferentes empresas de gestión de residuos y de la Universidad de Zaragoza. Las jornadas consistieron en varias ponencias y una mesa redonda. Las palabras de cierre las pronunció Natalia Chueca, consejera de Servicios Públicos y Movilidad del Ayuntamiento de Zaragoza. Por último, se procedió a la lectura y firma de una declaración en favor de la simbiosis municipal-industrial, a la que se adhirieron más de 20 entidades y 30 personas.

El propósito principal ha sido el de poner a dialogar tanto a empresas como al Ayuntamiento de Zaragoza para identificar los obstáculos y buscar las soluciones que permitan avanzar hacia una verdadera economía circular que cierre los ciclos materiales. La recogida de residuos es identificada como una oportunidad de desarrollo económico para los territorios, y la colaboración entre diferentes entidades aparece como una condición vital para lograrlo. Es esta colaboración la que se ha venido a denominar como simbiosis municipal-industrial. Cada empresa y entidad que participa en la gestión de residuos son los eslabones de la cadena de la economía circular, y para maximizar los resultados será necesario trabajar de forma coordinada.

El caso de Zaragoza es extraordinariamente singular porque entidades como el Parque Tecnológico del Reciclado (PTR), CTRUZ, URBASER, SAICA, CEMEX, VERALLIA, FCC y muchas otras empresas dedicadas al tratamiento y conversión de residuos en recursos están radicadas en el entorno de la ciudad. Y, por otra parte, la sensibilidad del Ayuntamiento de Zaragoza hacia la neutralidad en emisiones con iniciativas como el Bosque de los Zaragozanos, la Electrificación de los autobuses urbanos y su predisposición hacia soluciones de Economía Circular, pueden ser un ejemplo para España y Europa.

La apertura de las jornadas la realizó Carlos Álvarez, Vicepresidente del Club de Roma internacional, a quien le siguió Jorge Azcón, Alcalde de Zaragoza. Antonio Valero, Catedrático de la Universidad de Zaragoza y Miembro del Club de Roma Internacional, presentó la importancia de la simbiosis municipal-industrial como eslabón central de la circularidad de materiales. Miguel Ángel Anía, Asesor Técnico del Área de Servicios Públicos y Movilidad del Ayuntamiento de Zaragoza, habló sobre el trabajo del ayuntamiento y de la investigación realizada hace unos meses sobre la gestión de residuos sólidos urbanos. La primera parte de este evento finalizó con la ponencia de Roberto Sandín, Gerente de la Planta UTE Ebro – Urbaser, en la que explicó el funcionamiento y las innovaciones del Complejo para Tratamiento de Residuos Urbanos de Zaragoza (CTRUZ).

La segunda parte de las jornadas consistió en una mesa redonda dinamizada por Miguel Angel Anía en la que participaron los siguientes responsables de empresas:

  • Alfonso Conde López, Director Operaciones Cemento CEMEX en Aragón
  • Marcelo Liendo, Responsable de medioambiente del grupo López Soriano
  • Alejandro Antona, Director regional de Saica Natur
  • Emanuel F. Andrade, Director de Programación y Logística de Verallia en España
  • Domingo Franco, Director General de la fábrica de Verallia en Zaragoza
  • Carlos Mallén, Director gerente FCC AMBITO Reciclaje de vidrio

Para finalizar, Natalia Chueca, Consejera de Servicios Públicos Y Movilidad, Ayuntamiento de Zaragoza, presentó las conclusiones de la jornada. Y posteriormente se procedió a la lectura y firma de la Declaración por la Simbiosis Municipal-Industrial.

La grabación completa de las jornadas puede visualizarse en el siguiente enlace de YouTube:

A continuación, presentamos la información relativa a la Declaración por la Simbiosis Municipal Industrial

La declaración fue firmada en las jornadas por las siguientes entidades y personas:

Firma de entidades

  • Club de Roma
  • Instituto Universitario de Investigación Mixto CIRCE – Universidad de Zaragoza
  • Ayuntamiento Zaragoza
  • Cátedra CEMEX
  • Urbaser
  • Verallia
  • FCC AMBITO Reciclaje Vidrio
  • CEMEX
  • Industrias López Soriano
  • Saica Natur
  • Aitiip Centro Tecnológico
  • Casalé Gestión de Residuos S.L.
  • CENTRO ZARAGOZA
  • Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de Aragón y la Rioja (COIIAR)
  • EBRÓPOLIS
  • Electrónica Cerler, S. A
  • Escuela de Ingeniería y Arquitectura de la Universidad de Zaragoza
  • inèdit innovació SL (inèdit)
  • Novapet
  • Suno Sostenibilidad
  • Switching Consulting
  • Asociación A3E de Empresas de Eficiencia Energética
  • Grupo de Investigación de Socioeconomía y Sostenibilidad – Facultad de Economía y Empresa de la Universidad de Zaragoza
  • Cámara Oficial de Comercio, Industria y Servicios de Zaragoza

Firmas individuales

  • Miguel Ángel Anía
  • Sonia Ascaso Malo
  • Francisco Bergua
  • Beatriz A. Bernad Quílez
  • Giancarlos Camus Rastello
  • Silvia Clusella
  • Jesús Fernández Rama
  • Carolina Ginés Octavio de Toledo
  • Manuel Gómez Pérez
  • Olga Julián Montaner
  • Cristian Liarte Blasco
  • José Luis Lorén
  • Juan Martín Villacampa
  • Inmaculada Melón Juncosa
  • Ana Olona Solano
  • Manuel Omedas
  • Abel Ortego Bielsa
  • Bárbara Palacino
  • Antonio Pérez Montes
  • Ángel Jesús Quílez Llisterri
  • Beatriz Sánchez Murillo
  • Enrique Sorribos
  • César Torres Cuadra
  • Antonio Valero Capilla
  • Diana Alexandra

Si desea sumar su firma a esta declaración, puede rellenar el siguiente formulario:

Este evento fue organizado por:

  • Instituto Universitario de Investigación Mixto CIRCE – Universidad de Zaragoza
  • Ayuntamiento de Zaragoza
  • Club de Roma – Capítulo Español
  • Cátedra CEMEX de Sostenibilidad

Con la colaboración de:

  • Urbaser
  • UTE Ebro
  • Industrias López Soriano
  • Saica Natur
  • Verallia
  • FCC Ámbito – Reciclaje vidrio
  • CEMEX
  • Fundación «La Caixa»

Entrevista a Alicia Valero en Crític

Entrevista en Crític

El 30 de septiembre se publicó una entrevista a Alicia Valero en el medio digital Crític, especializado en periodismo de investigación. La entrevista a la profesora del Área de Máquinas y Motores Térmicos de la Universidad de Zaragoza y directora del grupo de investigación de Ecología Industrial del instituto CIRCE fue realizada por el periodista Manel Riu.

En la entrevista se recorrieron diversos temas que enlazan el trabajo del grupo de investigación con sucesos de actualidad, como la crisis de los microchips en la industria de la automoción, el bloqueo en las cadenas de suministro globalizadas, así como la necesidad de minerales críticos y escasos para la fabricación de las tecnologías renovables y digitales.

«No encontrar lo que buscamos en las tiendas será el pan de cada día»

A continuación, reproducimos la entrevista completa publicada en el medio.


La fábrica más grande de Cataluña, la Seat, está en un ERTE. El mayor productor de coches del mundo, Toyota, ha anunciado que bajará un 40% su producción mundial de coches este mes de septiembre. ¿Qué está pasando con los microchips? ¿Es una crisis de semanas o va para largo?

Las fábricas de microchips son muy pocas en todo el mundo y están concentradas en Asia. Ha habido una demanda brutal de microchips no solo a causa de la automoción, sino en general de todos los aparatos eléctricos y electrónicos. A ello, se ha sumado el hecho de que algunas fábricas tuvieron que estar paradas por la pandemia, y todo junto ha provocado serios problemas de abastecimiento. El sector está bastante preocupado porque no parece que esto pase rápidamente. En 2022 es seguro que continuarán las paradas, y es posible que se alargue a 2023. Además, hay el problema de que los coches tienen microchips relativamente baratos y sencillos, que solo tienen funciones como subir o bajar una ventanilla. La priorización de los fabricantes es hacia los microchips de mayor valor añadido, como los de los ordenadores. Los automóviles están al final de la lista. Hay algunas circunstancias puntuales relacionadas con la Covid-19 en esta crisis que no conozco bien porque no soy experta, pero no deja de ser la punta del iceberg de lo que vendrá en el futuro.

¿Por qué es la punta del iceberg?

Porque tenemos una demanda creciente exponencialmente y unos recursos del planeta que son los que son. No se puede soportar este crecimiento con los recursos que hay. Si haces cuentas, ves que la población aumenta con una tasa del 1% anual. Y que la depredación de recursos crece más, hasta un 3%. No solo hay más gente, sino que la gente que hay quiere más. En una generación habremos consumido tanto como en toda la historia del ser humano. Está clarísimo que esto estallará de alguna forma. Ya estamos viviendo estas consecuencias; los microchips son solo una muestra. Pero realmente todas las materias primas están sufriendo subidas brutales, porque la demanda sube de manera exponencial y no hay fábricas que sean capaces de dar abastecimiento ni recursos suficientes para proveerlas. Tenemos un problema serio que hay que abordar inmediatamente.

Pero, si no hemos pensado en comprar ningún coche… ¿esto nos puede afectar igual a corto plazo?

Para empezar, la economía de lugares como Martorell se puede ver muy afectada. Yo he visto afectaciones en mi entorno. Hay amigos de mis hijos que quieren una Play Station, y en la tienda no hay. O gente que necesitaba un sofá reclinable y este no llega porque faltaban microchips. No es un problema del sector del automóvil; ahora todo funciona con electrónica.

¿Cuál es tu previsión sobre los recursos que fallarán?

Si haces un análisis de cómo estamos extrayendo los recursos desde el año 1900 y de cuánta materia prima queda disponible para explotar, te das cuenta que, si seguimos a este ritmo, hay bastantes materias primas que tendrán un gran problema de suministro. Sobre todo, si consideras la transición digital y la transición a las energías limpias. Todo esto requerirá una serie de elementos que son escasos en la naturaleza.

Y, si estos materiales van buscados, ¿no se podrán encontrar nuevas minas?

No hay minas operativas suficientes. Y abrir una mina nueva implica, de media, unos 15 años, y muchos problemas ambientales asociados. Nadie quiere una mina cerca. No es tan fácil abrir una mina, como hemos visto en Cáceres. Aunque fuéramos capaces de encontrar nuevos yacimientos, que por supuesto se encontrarán, el problema está en el hecho que sus minerales estarán cada vez más diluidos. Esto es como el petróleo: la rentabilidad será cada vez peor. Es aritmética. Otra cosa es que no quieras ver el problema.

¿Quién no quiere ver el problema?

La Comisión Europea ya está diciendo que hay que apostar por nuevos yacimientos en el territorio porque dependemos de otros países. Pero, cuando he asesorado a comités de la Comisión Europea y explicaba que había que reducir, se me echaban a la yugular. Decían que se trataba de continuar creciendo económicamente. Pero tres más uno son cuatro. Y, si tienes cinco, solo te queda un margen de uno. Y, si sigues creciendo a un ritmo de uno, solo te queda un año. Algo hay que hacer. Ahora la transición energética está planteada para no superar los 2 grados y llegar a cero emisiones en 2050. O se invierte seriamente en minas y en la recuperación de materiales, o no llegaremos a estas cifras.

¿Debemos acostumbrarnos a no encontrar lo que buscamos en las tiendas?

Creo que será más el pan de cada día, sinceramente. Obviamente, todo esto se ha visto agravado por la Covid-19, y, cuando los precios suben mucho, al final vuelve a bajar la demanda y todo se vuelve a canalizar durante algún tiempo. La economía depende de muchísimos factores. Pero lo cierto es que, si existe un factor limitante, este factor es el físico, el de los recursos que hay. Tendremos que asumir que, si no tengo una Play Station, mala suerte y me aguanto, porque sencillamente no hay microchips para ofrecerme esta consola. Personalmente, estoy pendiente de que llegue el uniforme de gimnasia de mis hijos, y me han dicho que hasta enero o febrero no llegará porque los barcos chinos no están llegando. Fíjate que estamos hablando de un textil, ni siquiera de una cosa electrónica. Esto será cada vez más cotidiano; tendremos que volver cada vez más a las raíces de lo local. La globalización actual, además del impacto ambiental de traer unos pantalones desde China, nos hace muy vulnerables. Tarde o temprano —y yo creo que más temprano que tarde— toparemos con estos límites.

¿Qué significa “temprano”?

Hemos realizado curvas de extracción de recursos minerales. La conclusión general es que el pico de la mayor parte de los recursos puede llegar antes de que acabe este siglo, y muchos de ellos antes de 2050. Esto, contando con las reservas minerales que hipotéticamente existen en el planeta y que todavía no hemos detectado, y también con una tecnología futura que podría llegar a extraerlo. Si contamos solo las reservas que conocemos actualmente, los picos se avanzan muchísimo. Aquí el problema es que la demanda está aumentando exponencialmente y no hemos entendido lo que significa el consumo exponencial. No lo tenemos interiorizado; pensamos en lineal. Pero, precisamente cuando llegó la pandemia, experimentamos en primera persona lo que implica una transmisión del virus exponencial. Sin confinamiento, en pocos días nos habríamos infectado todos. Con ritmos diferentes, pero es la misma lógica de lo que estamos haciendo con los materiales.

Volviendo a Seat: ¿esto quiere decir que la promesa de fabricar 500.000 coches eléctricos cada año es inviable?

Yo he trabajado con Seat analizando como diseñar vehículos para evitar estos cuellos de botella. Si la demanda de vehículos y la de energías renovables aumentan de la manera que se prevé en los ‘Acuerdos de París contra el cambio climático’, nos podemos encontrar con límite de suministro de plata, cadmio, cobalto, cromo, cobre, galio, indio, litio, manganeso, níquel, plomo, platino, telurio o zinc antes de 2050. Estos son los elementos necesarios para las baterías de los vehículos, pero también para las energías renovables y en general para toda la electrónica. Tu ordenador también tiene batería; todo compite con todo. Por ahora, no hay baterías suficientes. Yo creo que los fabricantes de vehículos saben que no habrá baterías para todos los coches que esperan. El cobalto, por ejemplo, es muy crítico y está concentrado en muy pocos países.

Si las empresas automovilísticas lo saben… ¿por qué no actúan de una manera diferente?

Los fabricantes están creando acuerdos con los países proveedores para asegurar el suministro de materiales. Renault y Volkswagen ya prevén que las baterías se quedarán en propiedad del fabricante. Esto te da una idea de lo preocupados que están, de lo estratégicas que son las baterías, y de lo escépticos que están los fabricantes respecto a las previsiones que ellos mismos dicen. Lo que no hará un fabricante es lanzar mensajes apocalípticos.

¿Seat os pide que analicéis si tendrán materiales para sus coches?

Sí, nuestro grupo de investigación ha hecho varios proyectos con ellos. Antes de que ocurriera el problema de los microchips, nosotros ya les hicimos un análisis de varios modelos de Seat diciéndoles cuales eran las piezas críticas que tiene el vehículo, y como habría que diseñarlas para mejorar. ¿Sabes cuáles eran las piezas críticas? Justamente la electrónica, los microchips. Esto fue en 2018. Ya les estábamos diciendo que “ojo con estas piezas”, porque dependen de unos materiales muy escasos. Y bien, ya lo ves. Los fabricantes son conscientes de que tienen que repensar la manera de fabricar, y ahora han visto las orejas al lobo con el tema de los microchips.

Y los gobiernos, ¿son conscientes del problema? ¿Cómo está preparado el Estado español en este tema?

No estamos preparados ni mucho menos. Nos hemos hecho vulnerables intentando fabricar de manera más barata en otros países. Si fabrican otros lo que es tuyo, aparentemente tú no tienes los problemas de emisiones contaminantes. Y hemos pensado: ¡que fabriquen los chinos! A corto plazo podía ser una estrategia, pero a la hora de la verdad, si los chinos dicen que no suministrarán chips o tierras raras, aquí se para la economía. No tenemos fábricas, ni materias primas, ni una industria capaz de obtener materias primas de la basura que estamos generando.

Pero hoy en día ya somos dependientes del petróleo y del gas de otros países, y no nos va tan mal.

El problema es que queremos dejar de quemar combustibles fósiles, porque es lo que hay que hacer, pero lo queremos hacer con el mismo ritmo de crecimiento. Los aerogeneradores, los vehículos eléctricos, las placas solares…, todo esto es necesario, y todo esto está basado en materiales que son muy críticos. Pasaremos de ser dependientes del petróleo a ser multidependientes de toda la tabla periódica. Puede haber escasez de litio, puede haber escasez de manganeso, de cobalto… No todos estos elementos están situados en Arabia Saudí.

¿Quién se está preparando mejor?

El litio está en Bolivia, Argentina y Chile. El cobalto, sobre todo en el Congo. Las tierras raras, en China. Pero sobre todo seremos dependientes de China. Ellos tienen o bien los recursos o bien el procesamiento y refinamiento de los recursos de otros países. Y está comprando terrenos ingentes de África y de América Latina que contienen recursos. Son la fábrica del mundo y saben que quien tenga los recursos tendrá el poder. China tiene, desde hace décadas, una política de acaparamiento, o como mínimo de asegurarse el suministro. Los otros países no lo han sabido ver. Nosotros seremos más bien unos espectadores.

Algunos países petroleros, en América Latina y en Oriente Medio, han sufrido inestabilidad política y guerras como consecuencia de la lucha por su petróleo. ¿Puede pasar lo mismo con países que tienen muchos recursos minerales?

Esto ya está ocurriendo en Marruecos. Los conflictos que hay por el Sáhara Occidental no son para apoderarse del desierto. Son porque tienen las mayores reservas de fósforo del planeta. El fósforo es el oro verde, porque es la materia prima de los fertilizantes, y quizás podemos vivir sin microchips pero no sin alimentación. Las plantas necesitan este fósforo. Hoy en día hay mucha menos hambre en el mundo porque hubo una revolución de la agricultura con los fertilizantes. La productividad de los campos aumentó mucho. Pero se han echado tantos fertilizantes en los campos que hay unos problemas de contaminación brutales. Y estamos viendo una desaparición de suelo fértil. O encontramos otra revolución verde en la que no necesitemos estos fertilizantes minerales, o lo tenemos difícil. En el caso de Afganistán, no me atrevería a decir que ha estado determinante porque desconozco el background del país. Pero en 2007 ya era uno de los países estrella en busca de nuevas reservas de elementos como el litio. Si ahora mismo los chinos la tienen a bien con los talibanes es porque hay unas reservas estratégicas que interesan. Obviamente, de trasfondo del conflicto puede haber otros muchos factores, pero por supuesto en Afganistán hay reservas de varias materias que son estratégicas.

Muchos economistas defienden que es posible seguir creciendo sin consumir tantos materiales, porque en una economía digital ya no harán tanta falta, y entonces no habrá que sufrir por la escasez. ¿Cómo lo ves tú?

Precisamente son las tecnologías digitales las que más materias primas escasas necesitan. Esto, para empezar, pero es que, además, la historia nos dice que, cada vez que hemos mejorado la eficiencia de algún equipo, ha ocurrido un efecto rebote. Los coches ahora son más eficientes que nunca, pero utilizamos la mejora para fabricar muchos más coches. Y, al final, lo que tienes es un aumento exponencial de la depredación de los recursos. Hay que buscar la eficiencia, evidentemente; pero, si eso no va acompañado de repensar el modelo de sociedad que tenemos, difícilmente lo cambiaremos. Hay que replanteárselo todo muy seriamente. En el fondo, la pandemia nos ha enseñado mucho sobre esto: lo que hay que hacer es bajar la curva.

¡Una de las apuestas podría ser que todos estos materiales se reciclen!

En el caso de los coches, hemos hecho estudios para ver como se podría hacer un reciclaje mejor. Y, actualmente, todos estos elementos que son críticos los estamos perdiendo. Cuando llevas un vehículo a desguazar, le sacan las ruedas, los fluidos, el catalizador…; esto, con suerte. Los aceros del coche, que son ultraresistentes, se juntan con las chapas de cualquier electrodoméstico, y el acero que queda es de baja calidad, con impurezas. De todo ello, se dice que actualmente se reciclan los vehículos en un 95%, que es a lo que obliga la legislación. Pero en realidad lo que se recicla es un 95% del peso, y los minerales críticos se pierden en el vertedero o quedan diluidos en la mezcla de aluminio. Hoy por hoy, no existen procesos mejores que recuperen estos elementos, los que están en los microchips y que son esenciales. No será fácil, pero hay que entender lo estratégico que es recuperar estos elementos. Ahora mismo estamos parando las fábricas de vehículos de 1.000 kilos porque nos faltan unos microchips que pueden pesar 3 gramos.

Di algún ejemplo de mineral desconocido para el gran público que utilizamos mucho y que echaremos de menos pronto.

El telurio, por ejemplo. Se emplea en los nuevos paneles fotovoltaicos, porque son más finos y eficientes. Pero no hay minas de telurio, porque son elementos que salen del refinamiento de otros elementos mayores, como el cobre. Es decir, que están supeditados a la producción de estos minerales mayores. No abrirás una mina específicamente para el telurio si lo que puedes sacar son unos gramos por tonelada. Con el indio pasa lo mismo: es un material que hace que puedas mover la pantalla del móvil con el dedo. Y es necesario para los LED. Y una sola compañía china suministra una gran parte de este indio.

¿Y las tierras raras? ¿Por qué son importantes?

Se llama tierras raras a un conjunto de 17 elementos de la tabla periódica. Algunas son muy críticas para las energías renovables, como el neodimio y el disprosio. Con estos dos materiales hacen imanes muy fuertes, unos imanes que son necesarios para cualquier motor. Todo motor eléctrico tiene tierras raras: ordenadores, cámaras, vehículos… Cualquier cosa que se mueva lo tiene: incluso un sofá reclinable. Pero no hace falta fijarse en materiales tan concretos para darse cuenta de la gravedad de la situación. El sector de la construcción está temblando por los precios de las materias primas que no son raras. La madera está subiendo muchísimo. El aluminio y el cobre, también. De momento, los promotores están asumiendo esta subida de precios, pero no sé cuánto tiempo aguantarán así. Al final nos lo repercutirán. Todo está relacionado con el consumo exponencial. Por algún lado tiene que explotar.

Si falla alguno de estos materiales, ¿es posible que encontremos alternativas para fabricar a partir de otras cosas?

Siempre se buscan alternativas. Todo es reemplazable. Pero en el sistema de producción actual no lo es, porque todo se basa en el just in time. Si necesito un pedido de microchips, es para mañana. Tenemos que ir hacia un modelo diferente, de stocks más grandes, de más flexibilidad, porque las cadenas de suministros cada vez son más débiles. China ya hizo un embargo de tierras raras en 2010 y los precios subieron de manera brutal. Puede volver a ocurrir que se frene bruscamente la circulación de cualquier de estos materiales, como estamos viendo ahora con los chips.

Si no hay bastante materiales para hacer la transición energética, ¿nos veremos forzados a incumplir los objetivos porque no habrá alternativa a quemar gas y petróleo? ¿Qué podemos hacer para dejar de contaminar sin agotar los materiales?

No creo que sigamos quemando combustibles fósiles al ritmo actual porque, como explica Antonio Turiel, ya hay desinversión por parte de las petroleras. Ya no buscan nuevas reservas. Y se están cerrando las centrales de carbón. Está en la mente de todos que tenemos que ir hacia las energías renovables. Pero hay un problema: la extracción de minerales necesarios para la transición energética es a base de energía fósil. Ahora mismo, la minería ya es el 10% de las emisiones de gases de efecto invernadero. Si la demanda aumenta, también lo hará la extracción de minerales. El impacto climático de esta minería en el futuro será mayor. ¿Podremos descarbonizar la economía tal como está pensado? Yo creo que no, porque no se ha tenido en cuenta este factor, y descarbonizar el sector de la minería es muy complicado. Si no nos podemos desarrollar con las renovables, volverá el viejo debate de si alargar la vida de la energía nuclear. Pero esto último ya no es ciencia, sino mi opinión. En todo caso, creo que no nos podremos desarrollar tal como habíamos pensado. Habrá paradas económicas y bajará el PIB. O cambiamos el modelo, o la falta de recursos nos hará cambiar bruscamente el modelo.

Entrevista publicada en Crític el 30 de septiembre de 2021

Entrevista a Alicia Valero en ràdio4

Emisora de rtve

El pasado 23  de septiembre la emisora  ràdio4 de rtve entrevistó a Alicia Valero, profesora del Área de Máquinas y Motores Térmicos de la Universidad de Zaragoza y directora del grupo de investigación de Ecología Industrial del instituto CIRCE. El contenido de esta entrevista se centró en los límites y riesgos materiales con los que se va a encontrar la transición energética.

«La falta de semiconductores es la punta del iceberg de lo que está por venir»

Entrevista a Alicia Valero en ECO Leganés

Emisora comunitaria de Leganés

El pasado domingo 19 de septiembre la emisora comunitaria de Leganés, ECO Leganés, entrevistó a Alicia Valero, profesora del Área de Máquinas y Motores Térmicos de la Universidad de Zaragoza y directora del grupo de investigación de Ecología Industrial del instituto CIRCE. El contenido de esta entrevista se centró en los límites y riesgos materiales con los que se va a encontrar la transición energética.

Se recorrieron diferentes elementos que han sido el centro de la investigación sobre de la degradación exergética de los recursos minerales del planeta. Los resultados de estas investigaciones muestran la posibilidad de una situación de escasez en aquellos minerales que son fundamentales para la fabricación de las tecnologías renovables, de movilidad eléctrica y diversos aparatos electrónicos. De esta forma, se explicaron en la entrevista los conceptos y reflexiones presentadas en los últimos libros publicados, como «Thanatia. Los límites minerales del planeta», de la editorial Icaria en la que Adrián Almazán entrevista a Antonio Valero y Alicia Valero.

Alicia Valero: «La falta de microchips es la punta del iceberg de lo que nos espera»

Por Montse Llorente para Heraldo

Alicia Valero es ingeniera química e investigadora del Circe, un instituto que lleva dos décadas analizando la escasez de las materias primas y que venía advirtiendo desde hace tiempo sobre la crisis de suministro que está golepeando a la industria europea y que parece lejos de remitir. Una situación provocada por el aumento exponencial de la demanda y una oferta que no da abasto para satisfacerla. La solución confiesa no es fácil y pasa por invertir en serio en economía circular y dejar de ser una sociedad del ‘usar y tirar’.

Valero es doctora ingeniera química por la Universidad de Zaragoza. Además, se formó en la TU Berlin, Paul Sabatier de Toulouse y el British Geological Survey. Actualmente dirige el grupo de investigación de Ecología Industrial en el Instituto CIRCE y es profesora titular en Zaragoza. Con numerosas publicaciones en su haber, el libro ‘Thanatia límites materiales de la transición energética va a salir en breve con Prensas Universitarias de Zaragoza.

Esta crisis en el suministro de microchips ¿se debe en exclusiva a la pandemia?

Este problema que parece puntual debido a la pandemia, es en realidad un problema estructural. La demanda de materias primas está aumentando exponencialmente. Somos cada vez más gente en este planeta. Además, las nuevas tecnologías digitales, pero también las energía renovables, requieren de un elevadísimo número de distintos elementos que son escasos en la naturaleza. La falta de microchips es sólo la punta del iceberg de lo que probablemente nos espera en el futuro. Quizás estemos entrando en la era de la escasez. Sencillamente el planeta no tiene recursos para todo ni para todos si seguimos así.

¿Hasta cuándo se alargará?

Ante un problema tan importante, que está poniendo en jaque al sector automovilístico entre otros, obviamente se buscan soluciones. Las empresas han entendido que son vulnerables y deben diversificar sus proveedores y asegurar que las cadenas de suministro no se rompan. Se están creando nuevas fábricas de microchips y poco a poco se normalizará la producción, aunque probablemente se alargue el problema al próximo año. Dicho esto, si la tendencia es hacia el internet de las cosas y que todos los objetos sean inteligentes, probablemente los cuellos de botella que se están dando ahora sean el pan nuestro de cada día.

¿Tiene que ver esta escasez con la fuerte subida del precio de las materias primas?

Todas las materias primas tienen el mismo problema: un aumento exponencial de la demanda y una oferta que no da abasto para satisfacer esa demanda. El primer obstáculo es el de las fábricas que no pueden atender el pico de demanda. Pero la gran fábrica, la del planeta, tampoco es ilimitada en recursos y tarde o temprano nos toparemos con sus límites.

¿Qué impacto en el PIB europeo va a tener esta falta de microchips?

En el instituto Circe de la Universidad de Zaragoza llevamos desde hace dos décadas analizando la escasez de materias primas. No es algo nuevo y llevamos advirtiéndolo mucho tiempo. En un estudio que publicamos en 2018 determinamos que seguramente nos encontraremos con problemas de desabastecimiento en las próximas décadas para la plata, cadmio, cobalto, cromo, cobre, galio, indio, litio, manganeso, níquel, plomo, platino, teluro y cinc. Justamente los metales esenciales para la electrónica y las energías renovables.

¿Puede ser un freno para la electrificación?

Los fabricantes de automóviles están muy preocupados. Hoy en día un vehículo es un ordenador con ruedas. Al problema de los microchips se le une ahora el de los elementos para fabricar las baterías de los coches eléctricos. El cobalto, litio, níquel o manganeso son componentes esenciales de las baterías y su producción aumentará de aquí al 2050 entre 20 y 40 veces. Además de ser escasos, su producción está concentrada en pocos países, algunos muy inestables sociopolíticamente hablando, lo que los hace muy vulnerables.

Avanzar hacia la movilidad sostenible ¿puede acarrear más problemas de suministro?

Las energías renovables y las tecnologías limpias son absolutamente necesarias para frenar el cambio climático (¡y ya vamos tarde!). Pero aquí aparece un nuevo problema: vamos a pasar de una dependencia de combustibles fósiles a una multidependencia de muchos materiales que son escasos en la naturaleza y controlados por pocos países. Pero es que, además, los recursos minerales se extraen con combustibles fósiles. Si la demanda de materias primas aumenta exponencialmente, también lo harán las emisiones asociadas a la minería (que hoy en día suponen el 10% del total y seguramente aumentarán). Este asunto es gravísimo y no se ha tenido en cuenta.

¿Relocalizar en Europa fábricas de baterías eléctricas es parte de la solución?

Estamos en lo mismo. Si somos meros ensambladores de baterías y nos falta la materia prima seguimos con la encrucijada. Hay que solucionar la raíz del problema: asegurar un suministro estable y limpio de materias primas.

Hasta qué punto haber mantenido más capacidad industrial hubiera evitado esta crisis?

Asia se ha convertido en la fábrica del mundo. Sin darnos cuenta, por querer ser más ‘limpios’ y producir más barato, hemos hipotecado y hecho extremadamente vulnerable la economía europea. Nadie quiere tener una mina o una gran fábrica cerca de su casa, pero no renunciamos a la renovación constante de aparatos tecnológicos que requieren de materias primas para su producción. Vamos a tener que enfrentarnos a numerosas contradicciones de este tipo. Para evitar depender de terceros, hay que apostar por extraer y producir en el propio territorio. Europa ya se ha dado cuenta de ello y está promoviendo la apertura o reapertura de nuevas minas e industrias domésticas.

¿Qué soluciones ve en el medio plazo?

Es fundamental la economía circular. Los productos deben estar diseñados para que puedan reciclarse. En este sentido, seguimos muy atrasados, porque prácticamente la totalidad de los elementos preciados y críticos acaban perdiéndose por ser su recuperación costosísima. En Europa importamos casi todos los recursos esenciales para las nuevas tecnologías y exportamos nuestra basura. Esa basura constituye un recurso esencial que hay que explotar, porque si no, seremos doblemente vulnerables. Pero en España y prácticamente en Europa no existen plantas que recuperen metales críticos de microchips por ejemplo. Hay mucho camino que recorrer en la investigación de la recuperación. Pero sin duda, la primera medida a adoptar es la de reducir drásticamente el consumo. Somos una sociedad de usar y tirar, pero el planeta ni es un proveedor infinito de materias primas, ni un sumidero infinito de residuos. Tendremos que repensar las bases sobre las que se asienta nuestra economía.

Artículo publicado en heraldo.es el 12 de septiembre de 2021